El Triskel de la pasión.

El Triskel símbolo del bdsm, es un símbolo de la cultura Celta que representa los tres estados de la vida comparados con el ciclo del día: la niña inocente (amanecer), la madre (tarde) y la sabiduría de la mujer vieja (noche).

En el BDSM el Triskel encierra un simbolismo que surge de la lectura de la novela, en 1954, Historia de O.

Los tres bordes curvos, representarían las subculturas B/D (bondage y disciplina), D/S (dominación y sumisión), y S/M (sadismo y masoquismo),que dieron lugar al término genérico.

El Triskel fue ideado por el Americano Quagmyr en 1994.



 

Invitada de Noche


Hoy tú eres la invitada,

vestida en negro total,

zapatos que marcan el paso,

un ritual sensual.

 

Medias de satín suaves,

sostenidas con cuerdas blancas,

delicadas ataduras,

que el deseo en ti desata.

 

Micro falda de encaje,

negra como la oscuridad,

tu cuerpo desnudo vibra,

al compás de tu sensualidad.

 

Tus senos turgentes,

con pechera de cuero,

exaltan tus emociones,

en un juego perverso.

 

Tus ojos que no ven,

pero todo perciben,

eres el centro ardiente,

hermosa musa creyente.

 

Sueñas con manos atadas,

cuerdas que acarician tu piel,

cada nudo es un suspiro,

beso a beso con sabor a miel.

 

Tu cabello se pierde,

en la noche sin fin,

como olas que abrazan,

el misterio en ti.

 

Así en esta danza,

de placer y de control,

tú eres la invitada,

dueña de mi corazón.


 

Never Marry A Railroad Man


¿Si alguna vez tu corazón se partió en dos?

si dices que no quieres saber la razón 

si dices, si te advierto

Nunca te cases con un...

Idea musical: Shocking Blue.


BDSM, como forma moderna de expresión espiritual.


Muchos ven en los ritos del BDSM una forma moderna de expresión espiritual por varias razones que combinan elementos históricos, simbólicos, psicológicos y filosóficos:

 

1. Herencia de rituales ancestrales y sociedades secretas

El BDSM moderno ha heredado y reinterpretado prácticas de antiguas culturas tribales y sociedades secretas, donde los rituales de iniciación, las pruebas de resistencia y el uso del dolor controlado tenían un sentido de transformación, madurez y empoderamiento espiritual. Estas ceremonias no buscaban el sufrimiento por sí mismo, sino la superación personal y el autoconocimiento, algo que el BDSM actual traslada al ámbito consensuado y erótico.

 

2. Simbolismo y ritualidad

Los símbolos y ritos del BDSM, como el collar de sumisión, el Triskel celta o las ceremonias de iniciación, cumplen funciones similares a las de los rituales religiosos o espirituales: marcan etapas, refuerzan la identidad y establecen vínculos profundos entre los participantes. Estos actos ritualizados pueden conferir un sentido de trascendencia y pertenencia, dotando a la experiencia de un significado que va más allá de lo sexual.

 

3. Estados alterados de conciencia y éxtasis

Durante las prácticas BDSM, muchas personas experimentan estados alterados de conciencia —como el “subspace”— que se asemejan a los trances místicos o a las experiencias extáticas de algunas tradiciones espirituales. Estos estados pueden ser descritos como una pérdida del sentido del tiempo y del ego, una conexión intensa con el momento presente y, a veces, una sensación de comunión con el otro o con algo más grande.

 

4. Lucha contra el ego y autoconocimiento

El BDSM puede ser entendido como una vía de autodescubrimiento y transformación personal. Al explorar los límites del cuerpo, el placer y el dolor, los practicantes pueden trabajar aspectos profundos de su psicología, cuestionar roles sociales y jerarquías, y buscar una integración más completa de su ser. Este proceso recuerda a las búsquedas espirituales de trascendencia y superación del ego.

 

5. Ética y filosofía propia

El BDSM se basa en principios como el SSC (Sano, Seguro y Consensuado), que lo diferencian radicalmente de la violencia real y lo sitúan como una práctica ética, reflexiva y consciente. Esta ética, junto con la creación de una comunidad y una identidad propia, refuerza su dimensión espiritual como forma de vida alternativa y de resistencia cultural.

 

En síntesis, para muchos, los ritos del BDSM son una forma moderna de espiritualidad porque ofrecen experiencias de transformación, autoconocimiento, comunión y trascendencia, utilizando el cuerpo, el simbolismo y el ritual de manera consciente y consensuada, en paralelo a lo que han hecho las tradiciones espirituales a lo largo de la historia.

Art Nouveau


 

Revolotea Mariposa

Largas noches con mi mariposa negra,

revoloteas en la penumbra de mis sueños,

tus alas de deseo rozan mi alma entera

y el silencio se quiebra entre susurros pequeños.

 

Tus manos atadas a la madera de mis ansias,

temblorosas, sumisas, entregadas al juego,

la seda de tus dedos se rinde sin distancia

y el tiempo se detiene, prisionero de tu fuego.

 

Tu cuerpo moreno y desnudo, arte en mi nudo,

se arquea bajo el peso de mi amor encendido,

a cada curva es un verso, a cada gemido un escudo,

en el altar de mis ganas, tu placer es mi rito.

 

Tus pies inmovilizados por las blancas cuerdas,

testigos de la danza entre el control y el deseo,

el roce del algodón, la caricia que recuerda

que el poder y la entrega se funden en un juego.

 

Mis deseos son torneados por tus perfectas piernas,

columnas de pasión que rodean mi universo,

enredados en la trama de caricias eternas

donde el dolor y el gozo se confunden en un verso.

 

Tus senos turgentes, ofrenda a mis manos hambrientas,

montañas de placer bajo la luna encendida,

mis labios dibujan rutas, mis dedos inventan

nuevos mapas de amor en tu piel estremecida.

 

Y tu cabellera negra, rizada, corona de reina,

cae en cascada sobre tus hombros rendidos,

es el lazo final, la señal que me enajena,

la bandera de un reino de placeres compartidos.

 

Así, entre sogas, besos y miradas profundas,

mi mariposa negra, te hago mía en la noche,

y en cada atadura, el amor se deslumbra,

esclavos y dueños, fundidos en esta noche.

Falacias sobre el BDSM

 Antes de develar algunos de los falsos mitos que circulan sobre la práctica sexual del BDSM, debemos saber lo que significan estas siglas, porque aunque no lo pueda parecer, ocultan más de lo que aparenta. BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo), es una de las prácticas que menos se conoce dentro de la sociedad, provocando cierto halo de misterio, pero que a la vez, como si fuera una paradoja, es una de las prácticas más criticadas que existen.

Según una de las marcas de juguetes eróticos más importante en España llamada Lelo, analizando sus datos, y nos cuenta:

¿Cuántas personas se han visto en la situación de no poder contar nada a nadie, por miedo a que no le aceptasen? ¿Cuántas personas tienen que estar escondiéndose porque tienen miedo? ¿Es que somos personas diferentes del resto? Y por ello presentamos el primer falso mito:

1. PRACTICAN EL BDSM PERSONAS “DESVIADAS”:

Algo que nos debe de llamar la atención a todos, y que si vamos a la RAE (Real Academia Española) lo veremos, es la definición de sadomasoquismo que considera que es una “perversión sexual”, en la que se hace constancia la humillación y el dolor. Nosotros, los practicantes de estos actos sabemos que no es así, que la realidad es muy distinta, y por eso la queremos dar a conocer.

El prestigioso Journal of Sexual Medicine habla sobre que las personas que llevan a cabo este tipo de prácticas, no tienen ningún tipo de problema, tanto alguna enfermedad mental como algún trauma psicológico. No somos diferentes a los demás, no te sientas mal ni pienses que eres un bicho raro porque te gustan este tipo de prácticas, simplemente la sociedad no está preparada para aceptarlo, como ha pasado con muchos otros hechos en ocasiones anteriores.

A raíz de que muchas personas han tenido una mala experiencia o por desconocimiento sobre el tema, el pensamiento generalizado sobre esta práctica es malo, llegando a la siguiente conclusión, y a nuestro falso mito numero dos:

2. ES UNA PRÁCTICA ABUSIVA Y DESTRUCTIVA:

Aunque hay mucho desconocimiento en las personas sobre esta práctica, pocos son considerados los que realmente conocer y saben la gran importancia que tienen las siglas SSC dentro de este mundo del BDSM. Las siglas SSC (Seguro, Sensato y Consensuado) tienen como norma proteger a ambas partes ( Dom & Sumisa ) en la sesión, por lo que gracias a ello llegamos a la conclusión de que nadie abusa de nadie, ya que todas las prácticas antes de llevarlas a cabo son concienciadas por aquellos que están implicados dentro de ella.

Una parte fundamental del BDSM es que siempre ha de haber un código de seguridad entre las personas implicadas, para poder solventar y resolver lo antes posible cualquier tipo de problema que pudiese surgir. Este código de seguridad normalmente es una palabra que se encarga de garantizar el bienestar de las personas, y de que nadie tenga que hacer alguna cosa que no quiera.

Muchos piensas que el estilo del BDSM siempre implica que la persona sumisa, tiene que someterse en todos los aspectos de su vida a su pareja dominante, pero en nuestro tercer falso mito te diremos que no necesariamente.

3. IMPLICA UNA SUMISIÓN EN TODAS LAS FACETAS DE LA VIDA:

Sí que es cierto, que de forma consensuada hay personas que sienten esa necesidad de someter todos los aspectos de su vida a una persona, pero no tienes porqué hacerlo si tú no lo sientes así. Podríamos considerar que el BDSM es un juego de rol que se puede limitar únicamente a la práctica sexual, por lo que estos juegos de rol se limitarían sólo a lo que antes se consideraba la “alcoba”.

Tú eres quien en realidad llevas el control de todo, tu decide quien, y cuando te controlen y que no debe ser en todo momento, por lo que, si sólo quieres limitarlo al ámbito sexual, tú decides, pues nadie podrá controlar las otras facetas de tu vida.


4. EL HOMBRE SIEMPRE ES EL DOMINANTE.

El mayor mito o leyenda sobre el BDSM es que el dominante siempre tiene que ser el hombre, y la sumisa ha de ser la mujer, pero nada más lejos de la realidad se encuentra esta afirmación, ya que el rol no depende para nada del sexo, sino de lo que tú sientas, sobre tu preferencia sexual. Tanto hombres como mujeres pueden participar de ambos roles, es decir, tanto de dominantes como de sumisos.

Como ya hemos mencionado anteriormente a la compañía Lelo, ahora nos mostrara una frase que dijo el responsable de comunicaciones de la compañía, Alberto Gooding: “El BDSM es una forma alternativa de obtener placer tan válida como cualquier otra, a pesar del oscurantismo, incertidumbre y misterio.

Extraído de la pagina web: https://sotanobdsm.com/blog/falsos-mitos-sobre-el-bdsm

Una señal de homenaje


 Idea creativa: John Santerineross

Princesa Obscura.


Mariposa desnuda, luz de mi deseo,

atada en la penumbra como princesa obscura,

tus pies cautivos, dulzura de doncella,

tus manos enlazadas en la seda del misterio.

 

Rosando tu piel, las cuerdas son caricias,

guirnaldas de marfil rodean tu cuello,

perlas que no aprisionan, sino que embellecen

el suspiro tembloroso en tu cuerpo desnudo.

 

Manos atadas, rozan turgentes labios,

esclava de un fuego ardiendo de pasión,

en su pecho se agitan, los volcanes dormidos,

el deseo se desborda, en su piel de terciopelo.

 

Tu corona negra, rizo sobre rizo,

vela tus ojos y despierta tus sentidos,

privada del mundo, reina de tu abismo,

dejas volar tus sombras, tus secretos más íntimos.

 

Respiras hondo, sumisa y luminosa,

te entregas al instante, mariposa preciosa,

y en el aire flota, suave y sin medida,

el perfume indomable de tu alma rendida.

 

Oh, mariposa, en tu desnudez plena,

atrapas el tiempo, vences la razón,

eres la oda viva, la pasión serena,

la voz que susurra en mi corazón.

 

Así, atada y libre, en dulce tormento,

mi mariposa danza en la oscuridad eterna,

desnuda y perfecta, en puro sentimiento,

dueña del deseo, reina de mi verdad.


 

Regina Spektor - While My Guitar Gently Weeps


No sé por qué nadie te dijo

cómo abrir tu amor.

No sé cómo alguien te controló,

te compro y te vendió.

Idea musical : George Harrison


Ser o no ser sumisa.

Pienso que la expresión “ser sumisa” puede reflejar al menos dos tipos de sentimientos y acciones, muy diferentes, aunque igualmente respetables y válidos.

·  * Se me ocurre que al menos hay un “ser sumisa = querer someterse = tener carácter (actitud, personalidad Etc.). Esto es tener un carácter propio de la persona, que se plasma en una actitud complaciente, dócil, servicial, obediente, con un gusto por la subordinación y el servicio a otro. Y esto con mayor o menor independencia de las prácticas que se realicen y que puedan ser algunas de las canónicas del BDSM, o de estas unas pocas, o incluso ninguna de ellas, ya que la actitud sumisa en este caso más bien es de carácter o costumbre y no relacionada con una “acción especifica” (sesiones y practicas) de sometimiento realizada para la persona del dominante.

· * Y por otro lado un “ser sumisa = querer ser sometida (o que me sometan, que me obliguen a someterme, etc)” No es que tenga personalidad sumisa, sino que atrae la excitación del momento concreto del sometimiento. Es un deseo o morbo de ser sometida (por la persona óptima ya sea por amor, o por su fuerza…), de que se haga sentir la sumisión, y con eso, sumarle la independencia, el carácter de la persona que pueda ser neutro, autoritario o controlador. Ocurre incluso que a las personas controladoras les es especialmente grato el poder relajarse cediendo ese autocontrol a su sumisa (en un momento o rato concreto por medio de un juego o práctica) y dejarse llevar por el abandono de su placer, este abandono coyuntural de control es (dejar que me lleve al clímax) y puede tener muchas formas, desde la inmovilización con cuerdas, la infantilización, la disciplina doméstica o las diversas variantes del BDSM, como raptos, violaciones, torturas y sesiones. A veces, el que me quiten el control y me hagan sufrir o la otra que me quiten el control y me cuiden, la mezcla o alternancia de estas dos, me obliga a gozar/ exhibirme/ comportarme en formas que bajo mi propio control no admita desear o realizar… En fin, la variedad es infinita y no cabe aquí el ser exhaustivo.

 

Problemas y malentendidos.

 

El caso es que un dominante podría decir (Es que tu no eres sumisa) esto es, por que el cómo dom. espera una determinada práctica (dolor, entrega física, orgía o humillación) y su sumisa no es practicante de esos juegos o escenas estándar al estilo bedesemero, sino que simplemente aspira a vivir su vida cotidiana de acuerdo con su personalidad o actitud servicial, complaciente, cuidadora u obediente. Una situación así se oye a veces cuando una persona se siente muy sumisa en su interior, pero luego no acepta bien las prácticas de dolor, humillación pública, sesiones, etc.


No necesito un sugar daddy que me mantenga, ni un semental que me convenga. Me inspira más la intención de aquel que haga explotar mi perversión.

Pero a la inversa, el dominante podría también esperar una actitud más consistentemente dócil por parte de la sumisa, más servicial y encontrarse por el contrario con la obligación de “castigar” a una sumisa provocadora, o de proporcionar constantes cuidados y atenciones para vivir su dominación solo en el transcurso de cientos de juegos y roles de play o prácticas tipificadas dentro del BDSM. Podría sentir que la sumisa se vale de la sumisión (del sexo o del amor) para lograr las atenciones de un dom. de su preferencia, desde el punto de vista como mujer, placeres físicos o románticos, cuidados tiernos, sensaciones fuertes, inusuales e idealizados…, mientras que su carácter o actitud fuera de esos juegos puede distar mucho de la sumisión; y por lo tanto decir -Es que tú no eres sumisa- son las quejas frecuentes que oímos de dominar desde abajo, de sumisión a la carta, de exigencias hacia un dom, con una actitud de juzgarlo, controlarlo y de buscar el propio placer.

Como suele pasar, muchas veces es un problema de las palabras y de no haber explicitado de manera más precisa (ante otro y a veces ante uno mismo) el tipo o tipos de sumisión que se desea dar o recibir.


Transcrito de la web El rey de la casa (https://reydelacasa.com/las-dos-formas-de-ser-sumisa/)


54

Hermosa Mariposa.



En el altar de la noche,

mi mariposa negra reposa,

atada en la cama, sublime y hermosa,

con sus brazos extendidos en cruz,

sus muñecas rendidas al lazo que goza.


Su cuerpo moreno, desnudo y sensual,

bajo la luna se vuelve ritual,

de rodillas atadas, sumisa y callada,

pies que del techo penden,

como sueños en la nada.


Las cuerdas serpentean,

acarician su cuello con arte sutil,

asfixiante caricia,

dulce y febril.


Privada de sentidos,

sus ojos cubiertos de seda,

en la penumbra su alma se queda,

y sus labios, delgados y sensuales,

adornados por la mordaza de bola,

guardan gemidos, secretos carnales.


Totalmente expuesta,

hermosa, hermosa de verdad,

mi mariposa negra,

en la entrega halla su libertad.

Equilibrio entre placer y dolor.

 Oscuridad en el ambiente, tu cuerpo inmovilizado tendido boca abajo sobre una superficie dura y fría. Sientes una caricia suave y cariñosa en las nalgas. Recorre tu espalda muy lentamente. Tragas saliva, y de pronto sientes un gran ardor en tus nalgas, como si te hubieran puesto una braza caliente… y no es más que una gran nalgada. Placer y dolor se unen y te sientes incapaz de adivinar lo que está por venir…

¿Has sentido alguna vez curiosidad por experimentar una situación parecida en la que placer y dolor van cogidos de la mano? ¿Serías capaz de encontrar el equilibrio perfecto entre premio y castigo? La utilización del dolor para adquirir placer como resultado siempre ha estado muy presente en nuestros juegos eróticos y sexuales. Aquí es donde te preguntarás… «¿Soy una persona desequilibrada por sentir deseos de introducir el dolor en mis relaciones sexuales?» y «¿Cómo puedo hacerlo de manera correcta sin correr riesgos?».

El origen científico: el placer animal.

Si recurrimos a la ciencia veremos que el dolor no es más que una respuesta nerviosa hacia un estímulo que, por lo general, genera una sensación desagradable. Entonces… ¿Cómo es que a veces es capaz de causarnos placer? Muy sencillo, cuando sentimos placer y dolor nuestro cerebro genera la misma sustancia: la dopamina. La dopamina es un maravilloso químico cerebral que nos proporciona una sensación intensa, es comparable a la sensación del uso de algunos estupefacientes. En el caso del placer, la dopamina nos genera un estado de relajación y bienestar, mientras que en el caso del dolor su objetivo es disminuirlo. Como podéis comprobar, placer y dolor están estrechamente relacionados entre sí.

La liberación a través del dolor.

El ser humano siempre ha tenido un lado oscuro que la sociedad ha intentado reprimir, un instinto salvaje y animal que nos devuelve a nuestros orígenes y deja atrás el uso de la razón. Estos instintos nos provocan deseos y pensamientos inconcebibles para la sociedad en la que vivimos, sin embargo… ¡ahí están! Y son totalmente normales. Buscamos el placer en el dolor porque en realidad lo que anhelamos es la liberación de ese dolor, el hecho de soportar un ‘castigo’ hasta el final es lo que nos causa esa sensación de haber sido recompensados por semejante esfuerzo. ¿Tiene sentido, verdad? Por ello existe el sadomasoquismo, una parafilia sexual que se basa precisamente en obtener placer a través del dolor en un gran abanico de intensidades y posibilidades. Desde artefactos cautivadores como látigos, palas, mordazas, cuerdas, inmovilizadores y un larguísimo etcétera. También podemos usar nuestros propios cuerpos como máquinas de tortura efectivas para nuestras víctimas: un buen azote con la mano bien abierta o unos cuantos mordiscos en los momentos y lugares propicios, pueden ser un juego maravilloso.

Perdida en el tiempo y el espacio, flotando entre placer y dolor.

Como amante del Shibari, adoro el fuerte abrazo de las cuerdas sobre la piel de mi sumisa. Es una sensación de poder: sientes como la presión que ejercen sobre el cuerpo de la sumisa se inmoviliza. El dominante que te fusiona con sus cuerdas hace todo lo posible por recompensar tu entrega. Desde castigos deliciosamente placenteros hasta caricias de las más escalofriantes, solo existen los límites que se hayan establecido y pactado. Situaciones en las que pierdes la noción del tiempo y el espacio, donde tus sensaciones y emociones quedan a la merced de esa persona.

Recuerdo una sesión de cuerdas y cera en la que el cuerpo y la mente de mi sumisa pedían a gritos algo que la dejase sin aliento, algo que llegase a exceder algunos de sus límites por el placer de sentir el dolor, la expectación y el “miedo” a lo que podía venir después…

(( Sentada en un pequeño sillón comencé a atar sus piernas, cada una a un costado del sillón, ya una vez atadas firmemente, tome sus brazos y los pase por detrás del respaldo, atándolos firmemente a la base de este pequeño sillón, luego tome otro tramo de cuerda y ate este a su cabello, jale con cuidado su cabeza hacia atrás, dejándola en esa posición, sujetándola con firmeza, impidiendo cualquier tipo de movimiento, ya inmovilizada le susurre al oído, mi amor, mi mariposa negra, ahora sentirás el calor de mi ser.

Fui por un cirio rosa, con cuidado lo coloque en medio de sus piernas, justamente enfrente de su vagina, ya turgente y húmeda, lo coloque con mucho cuidado, dejándolo totalmente vertical, y para evitar que esta se moviera de esa posición, tome la cinta adherible negra y ate con gran fuerza sus piernas, para que de esta forma el cirio no pudiera cambiar de posición, ya terminado esto, lo único que hice, fue volver a mover el cirio para que este quedara completamente vertical y así lo encendí.

Así estuvo a próximamente una hora y media, esto hasta que oí un suave sollozo de dolor, miedo y tristeza, me levante, le retire el cirio y sus ataduras, la abrace, acaricie su rizado cabello negro y ella me abrazo muy agradecida. Diciendo “no había sentido nada igual en mi vida porque… ¡nunca había probado algo tan intenso!

5 breves pero importantes consejos para que nuestras sesiones sean especiales y gratificantes

a.- Salvo que se trate de un castigo nunca apliques solo dolor, intercala azotes con caricias, pellizcos con besos, sé creativo.

b.- Existen muchos tipos de dolor, juega con todos ellos, prueba en distintas partes del cuerpo.

c.- Existen muchos tipos de juguetes también. ¡El dolor de la vara es muy diferente al de una nalgada! Asegúrate de conocerlos todos.

d.- Un buen dominante debe conocer la intensidad de cada juego, asegúrate de experimentarlo antes tú mismo.

e.- Calienta. El umbral de dolor que puede soportarse en estado de excitación es mucho más alto que en frío. Haz que tus sesiones vayan creciendo.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Como ya supones, estas prácticas conllevan una responsabilidad muy grande y es crucial e imprescindible una buena comunicación con la parte o partes involucradas en la sesión. Es necesario siempre dejar claros nuestros límites para evitar confusiones o malos tragos durante el juego. Siempre debemos dejar muy claro todo antes de comenzar y confiar en las personas con las que compartes estas experiencias. Así deberán ser capaces de soportar la tortura que quieran, para acabar con una sonrisa en la cara después, y bueno… con alguna que otra marca también.


Alegría Divina.

 

Dices que cuando sonríes...

no eres tú.

Tú Pasado

En sueños, una vez te vi,

atada por cadenas del pasado,

tú cuerpo marcado por recuerdos dolorosos,

de un reflejo de lo que ya no eres.

 

La fusta del tiempo golpea fuerte,

dejas marcas que el alma siente,

pero en cada latido, con fuerza late,

el recuerdo de esas grandes noches

 

Las nalgadas en tu cuerpo te hicieron amarme,

y por cada una de ellas, la dulzura de mis caricias recordaste,

y aunque el dildo en tu cuerpo intentó moldearte,

tú te resististe, pero al final con gusto lo aceptaste.

 

Las esposas en las manos, símbolo de restricción,

nació el Amor, por encadenar todo tu ser

pero tu espíritu, siempre fue libre,

en cada movimiento, las cuerdas apretaban más,

finalmente rompiste las ataduras de tú moral.

 

Hoy te veo libre, atada y encadenada,

cuerpo desnudo, alma sumisa y mente dispuesta.

has soñar con el dolor del pasado,

con un futuro sin mí, y de tu cuerpo amargado.

Mi Vida.


Yo he rodado de acá para allá

Fui de todo y sin medida

Pero, te juro por Dios que nunca llorarás

Por lo que fue mi vida

Música por: DLD

Privación Sensorial, las 5 claves básicas.

 Los juegos de privación sensorial pueden llevarte a un estado alterado de conciencia sexual en el que las percepciones se agudizan y las sensaciones se vuelven aún más eróticas y excitantes.

«La privación sensorial, en BDSM, se consigue a través del uso deliberado de objetos básicos como vendas, capuchas o tapones para los oídos con el fin de reducir o eliminar la capacidad natural de recibir información con nuestros sentidos, y así conseguir sesiones de juego aún más potentes y estimulantes.»

La privación sensorial ha sido usada a menudo en BDSM como un medio para que juegos eróticos controlados sean aún más excitantes, alimentando el resto de sentidos y aumentando la percepción de los límites corporales.

Sin llegar a ese extremo imagina la sensación de ser tocado, acariciado o incluso spankeado mientras permaneces privado de vista. Las sensaciones se intensifican y hasta la más simple caricia puede cortar el aliento.

La incertidumbre es otro elemento de los juegos de privación sensorial. No saber qué es lo que ocurre a tu alrededor, cuando te van a tocar, donde te pueden acariciar… todo son elementos que pueden ayudar a disfrutar de orgasmos más intensos de lo habitual o llegar a un grado de fantasear mayor.

Si deseas probarlo…5 consejos sobre privación sensorial:

Consejo # 1 – Experimenta y negocia. Como en toda experimentación, asegúrate de que todas las partes han hablado previamente todo lo que se hará o no, y específicamente fija palabras de seguridad y señales que se usaran en caso necesario. La experimentación es saludable y divertida, pero como en todas las formas de BDSM, todo el mundo tiene que estar consciente de los riesgos.

Consejo # 2 – Realiza test a los juguetes. Es una buena idea hacer pruebas con el equipo previamente antes de que comience la sesión. Por ejemplo, utiliza los tapones de oídos para saber cuál puede ser su límite, si puede oír algo o la privación es total etc. Prueba también la venda de ojos; asegúrate de que cumple su función (si pueden verse sombras o si por el contrario prefieres que sea totalmente opaca, ese tipo de cosas. Y asegúrate sobre todo de que resulte confortable, si deseas crear atmósfera de incomodidad puedes utilizar otros métodos combinados.

Consejo # 3 – Toma consciencia del espacio. Si se espera que la persona privada se mueva por la escena mientras está vendada (por ejemplo, siguiendo divertidas y estimulantes órdenes), asegúrate de que se lleva a cabo en ambientes que resulten familiares o que al menos haya podido hacerse una idea de cuantos ‘pasos’ son necesarios para llegar a un objeto o que tan lejos está. En cualquier caso, es importante recordar antes y durante la escena que debemos movernos con precaución. En contrapartida el sentido del tacto se sentirá más desarrollado por lo que se podrás «navegar» por el espacio con esta ayuda adicional.  Por otro lado, si es la primera vez que realizas juegos estando con una venda no es necesario una gran cantidad de movimiento, si no acostumbrarse, a tomar y disfrutar de las sensaciones y no andar preocupándonos por darnos golpes con objetos.

Consejo # 4 – Ve paso a paso. ¿Piensas que eres un tipo duro o ama exigente? ¿Estás seguro? Al restringir algunos sentidos el cuerpo se vuelve mucho más sensible. Si además combinamos la privación sensorial con cualquier juego de sadomasoquismo como spank (fustazos, azotes, latigazos) o cualquier otro tipo de contacto o dolor… puede resultar sobrecogedor, ¡empieza poco a poco! Lo que es tolerable y placentero para cada uno durante una sesión normal puede  verse intensificado cuando hay privación sensorial involucrada. Quizás encuentres que lo que normalmente se practica en BDSM y disfrutas, pueda cambiar, ya sea porque puedes «tolerar más o menos». Es hora de exprimir esas marcas rojas y y quitar todo tipo de temor, saca todo de ello, con cuidado si, pero explora y disfruta un nuevo nivel de intensidad.

Consejo # 5 – Se creativo.  La privación sensorial es sencilla. Se pueden llevar a cabo con muchos elementos comunes:

Para el oído, unos auriculares, un poco de algodón, o (recomendado) unos tapones de natación realizarán estupendamente el trabajo. En cuanto a la visión, una corbata, fundas de almohadas, bufandas hacen a menudo de magnificas e improvisadas vendas en nuestros juegos. Aprender que elementos funcionan (o no) es parte de un proceso muy excitante.

Te dejare una experiencia personal.

Cuando tengas a tu sumisa frente a ti, ordénale que te de la espalda. Con una venda cúbrele los ojos y colócala frente a una cama, luego poco a poco, ve retirándole la ropa, has que cada vez que le quitas la ropa, sienta tus manos como acarician todo su cuerpo, ya una vez desnuda, átale las manos por detrás de su espalda, luego las rodilla y por ultimo los pies, ahora comienza a besar todo su cuerpo, chupa suavemente sus pezones, lambe sus vagina, besa su boa, entonces saca una pequeña navaja y con ella recorre todo su cuerpo, que sienta el frio del filo, nuevamente besa su boca y previo aviso empújala bruscamente para que ella caiga sobre la cama… ya me contaras que experiencia tuvo con esto tu sumisa.


Acariciando tu cuerpo.


Mis Manos como cuerdas, 

acariciando tu cuerpo.

Atando Libertad

 



Mariposa negra, con alas de seda,
tu cuerpo arde de pasión, como una llama que crece.
Tu piel, suave como el terciopelo, me invita a tocar,
y el olor a vainilla que emanas, es un perfume que embriaga y fascina.

En el juego del amor, te entregas sin reservas,
a las cadenas que te atan, a las cuerdas que te rodean.
La sumisión es tu juego, y en él, te encuentras libre,
un contraste que solo tú puedes entender, un misterio que solo tú puedes desentrañar.

Tus ojos negros, como dos estrellas en la noche,
brillan con intensidad, y reflejan el fuego que arde en tu alma.
Tu cabello, rebelde y salvaje, como una tormenta que azota,
Tus labios, delgados y sensuales, como una promesa de placer y de pasión.

En la desnudez, te encuentras completa,
sin adornos, sin máscaras, solo tú, en tu esencia más pura.
Las ataduras que te rodean, no te aprisionan,
sino que te liberan, te permiten ser tú misma, sin restricciones ni límites.

Mariposa negra, eres un misterio, un enigma,
una criatura de la noche, que solo se revela en la oscuridad.
Pero en tu oscuridad, hay una luz, una llama que arde,
una pasión que te consume, y que te hace vivir.

En tu sumisión, hay una libertad, una entrega,
una rendición a tus deseos, a tus pasiones, a tus instintos.
Y en tus cadenas, hay una sensualidad, un placer,
una excitación que te hace vibrar, que te hace sentir viva.

Mariposa negra, eres un poema, un canto a la sensualidad,
un himno a la pasión, a la libertad, a la entrega.
Eres un misterio, un enigma, una criatura de la noche,
pero en tu oscuridad, hay una luz, una llama que arde, y que te hace brillar.



Switch 2.


El placer de ceder el poder.

Castigos


Los castigos en el BDSM pueden ser una forma de explorar dinámicas de poder y sumisión, pero siempre deben ser acordados previamente y estar dentro de lo que ambos participantes consideran aceptable.

A mi en lo personal como dominante disfruto castigar a mi mariposa, pero no por el puro hecho de ser un castigo, sino que para ella, como para mi, de verdad se disfruta y a su vez  es excitante, mas adelante explicare nuestros gustos.

Dicho esto, aquí hay diez prácticas o castigos extremos que podrían aplicarse en contextos de sumisión en BDSM, siempre recordando que el consentimiento y la comunicación son muy importantes:

1.      Azotes o fustigaciones: Usando herramientas como látigos, fustas o varas para aplicar golpes controlados en áreas acordadas del cuerpo. (En este caso utilice dos formas diferentes en mi mariposa, lo que fue con la mano -nalgadas y látigo de varias cerdas de piel suave -)

2.      Clips o pinzas: Se utilizan para aplicar presión en áreas sensibles como los pezones o el área genital. (Aquí como se sabe, mi mariposa y yo utilizamos pinzas de madera para ropa, tanto en sus senos como en el clítoris)

3.      Restricción física: Usando cuerdas, esposas o otros medios para limitar la movilidad del sumiso. (Nosotros siempre usamos cuerdas para inmovilizarnos y atarnos de diferentes formas)

4.      Sensación de calor o frío extremo: Aplicar temperaturas extremas mediante objetos calientes o fríos (como velas, hielo) en la piel. (También como todos saben y si han leído mis narraciones, utilizamos cera en el cuerpo atado de mi mariposa)

5.      Privación sensorial: Cubrir los sentidos (vista, oído, tacto) para aumentar la sensibilidad y dependencia del dominante. (Esta es la sensación más extraordinaria, la privación de los sentidos, practica frecuente entre mi mariposa y yo… hermosa practica de verdad)

6.      Castigo verbal: Uso de palabras o insultos como forma de humillación dentro de un contexto acordado. (Poco frecuente, siempre utilice poemas en prácticas de azotes, privación de los sentidos u otros castigos)

7.      Trabajo forzado: Asignar tareas físicas exigentes como forma de "castigo". (Nunca lo practicamos)

8.      Privación orgásmica: Negar al sumiso el orgasmo durante un período determinado. (Otra de nuestras practicas favoritas, hermosa la forma de dejar en éxtasis a tu pareja… rogando por más…)

9.      Humillación pública: Realizar actividades humillantes en un entorno público (siempre dentro del marco legal y con consentimiento). (Nunca la practicamos)

10.  Encierro prolongado: Mantener al sumiso encerrado durante períodos prolongados en espacios pequeños. (No lo practicamos, pero lo que si hicimos varias veces, fue dejar a mi mariposa atada durante varias horas, noches y días.)

Es crucial entender que estas prácticas deben realizarse bajo estrictas condiciones de seguridad, consenso y respeto mutuo entre las partes involucradas. La comunicación post-scene es también fundamental para asegurar que ambas partes se sienten cómodas con lo ocurrido y para procesar cualquier emoción surgida durante la actividad.

Deseo


Déjame columpiarme sobre tu vientre...