Mis Memorias.


Después de untarle el aceite y de haberle tocado todo el cuerpo hasta el cansancio, camine hasta ponerme al frente de ella y solo para contemplarla, se veía hermosa parecía una muñeca de Látex, por la forma en que su cuerpo brillaba por el aceite, a su vez el temblor y movimiento de su cuerpo debido a la excitación provocada por el intenso manoseo en su cuerpo, se veía desesperada por seguir sintiendo mis manos en su cuerpo.
Entonces camine hacia ella a donde estaba atada y me coloque por detrás de mi mariposa, no sé por qué, tal vez por instinto, pero si… se me antojo darle una nalgada en su nalga derecha, al sentirlo dio un brinco muy pequeño, pues las cuerdas que la ataban apenas le dejaban hacer algún movimiento brusco. En seguida tome entre mis manos su negro y rizado cabello, el cual comencé a soltarle, quitando el sujetador que traía, de igual manera que algunas cosas que yo había preparado, este yo se lo había obsequiado para este momento tan especial para los dos, bueno como ya lo había mencionado, lo retire de su cabello dejando este suelto, con mis dos manos  comencé a esparcir por todo su cuello y acomodarlo tanto de la parte de atrás como por la parte de adelante, dejando que este cayera libremente por su cuello, adornado por aquel hermoso collar rosa. No desaproveche la oportunidad para que una vez más acariciar su cuerpo, comencé por acomodar su collar y luego muy suavemente comencé a bajar mis manos por su cuerpo, tocando así sus axilas, senos, cintura y nalgas.
Hecho esto me incline y suavemente casi como una caricia, desate sus tobillos de las ataduras, primero el izquierdo, luego gire a donde estaba su tobillo derecho y de igual forma comencé a desatar muy lentamente, cuando termine de soltar sus piernas, ella las mantuvo separadas… no las junto, ¿sería por cansancio? o ¿de Placer?, me incorpore y tome de igual manera su muñeca izquierda la cual desate de su cuerda, (les he de recordar que durante la ceremonia inicial a ella le coloque unas muñequeras en sus manos y otro par en sus tobillo,) al hacer esto, le ayude a bajar su brazo, ya que al soltarlo, note que no tenía fuerzas en él, así fue que al bajarlo con cuidado, coloque la palma de su manos en su vientre,  la cual así mantuvo cubriéndolo, luego me dirigí a la mano  derecha y solté esta de su atadura, de igual forma le ayude a bajar su brazo hasta que las dos palma de las manos se juntaron en su vientre y ahí las dejo y hasta entonces, ella pudo juntar sus dos piernas.

Con mucha ternura la tome de su cintura desnuda y la conduje a la zona de nuestra ceremonia, ella termino sola llegando a este lugar, se paró frente al pequeño altar y ahí se quedó de pie, al verla ahí le ordene que se hincara, ella obedeció y así lo hizo, se fue inclinando poco a poco hasta quedar hincada en el lugar que yo le había indicado, eso sí… no retiro las palmas de sus manos de su vientre desnudo.