Varias sumisas o solo una, una solamente.


En BDSM no existe una “ley” que diga que solo se debe tener una sola sumisa; lo que sí es obligatorio es el consentimiento, la comunicación clara y acuerdos explícitos entre todas las partes, sean monógamas o poliamorosas. La decisión de tener una sola sumisa o varias es un tema ético y práctico, no una regla universal.​

No es una regla universal

  • BDSM describe una forma de intercambio de poder (bondage, dominación, sumisión, sadomasoquismo), no un modelo de pareja obligatorio, y puede vivirse en relaciones monógamas, abiertas o poliamorosas.​
  • En muchos círculos BDSM hay Doms con varias sumisas y sumisas con varios Doms, siempre que todo sea consensuado y hablado de forma transparente.​

De dónde sale la idea de “una sola sumisa”

  • Algunas parejas eligen una estructura “primaria” muy cerrada, donde la sumisa se entrega de forma exclusiva y el Dominante también se compromete a esa exclusividad como acto de devoción y cuidado total.​
  • También hay contratos y protocolos que estipulan exclusividad: solo un Amo, solo una sumisa, por cuestiones de celos, seguridad emocional o por el tipo de simbología de “pertenencia” que desean (collar, votos, etc.).​

Razones para preferir solo una sumisa

  • Carga emocional y responsabilidad: un Dom responsable debe cuidar la seguridad física y emocional de sus sumisas; manejar varias puede ser muy exigente y algunos prefieren concentrarse en una sola para hacerlo bien.​
  • Gestión de celos y envidia: en dinámicas de poder, los celos pueden amplificarse, así que algunos prefieren evitar drama manteniendo un vínculo exclusivo.​

Razones para tener varias sumisas

  • BDSM y poliamor son compatibles; hay redes de relaciones donde coexisten múltiples dinámicas D/s, siempre negociadas y con comunicación constante.​
  • Algunas personas tienen necesidades, fantasías o kinks distintos con personas diferentes, y consensuar varias relaciones BDSM puede satisfacer eso sin engaño ni deshonestidad.​

Lo realmente “obligatorio” en BDSM

  • Consentimiento informado, SSC o RACK: todas las prácticas, incluida la estructura relacional (monogamia o varias sumisas), deben ser seguras, sanas y consensuadas.​
  • Comunicación continua y reglas claras: contratos, protocolos y revisiones periódicas ayudan a que cada rol, límite y expectativa quede definido, evitando que alguien se sienta usado o traicionado.​