Recuerdo Inolvidable

 

Tu eres, mi hermosa mariposa de recuerdo inolvidable,
cuya imagen vuela eterna en mi mente atormentada,
fragmento de luz en la noche de mi ausencia,
sombra que danza, en mi alma que te anhela.

Recuerdo con fiebre, tu piel cálida,
acariciando mi cuerpo deseoso de ti,
mapa de tesoros que mis dedos exploraban,
territorio sagrado, refugio de mí ser.

Me pierdo en la profundidad de tus ojos negros,
abismos donde mi vida transcurre silenciosa,
espejos donde mi rostro envejece sin tu presencia,
ventanas a un paraíso que ya no me pertenece.

Tu cabello negro, noche que mi mano ya no peina,
testamento de lo efímero, fugaz como el viento,
lección cruel sobre lo breve que es la existencia,
sombra que el viento se lleva como se lleva el tiempo.

Tus labios delgados como una caricia que se desvanece,
promesa de besos que mi boca no vuelve a encontrar,
frontera entre el recuerdo y el olvido,
umbral donde mi memoria se detiene a llorar.

Acariciar tu cuerpo una vez más,
sentir la calidez de tu piel junto a la mía,
tomados de la mano regresar al cielo,
para gozar de nuevo, nuestro amor eterno.

Penetrando en tu interior,
saborear el elixir de vida para mi corazón,
beber de la fuente que me daba sentido,
sumergirme en el océano con mi último latido.

Volver a mis sueños pecaminosos,
envuelto y protegido por tus piernas de ébano,
refugio donde el mundo no podía encontrarme,
fortaleza contra la crueldad de mi destino.

Besar poco a poco todo tu cuerpo desnudo,
volver a escuchar tus gemidos que piden más,
sinfonía de placer que mi alma añora,
melodía sutil que mi alma adora.