Postura de la espera.

La postura de "Espera"  es una de las posiciones fundamentales en el protocolo BDSM, utilizada por las personas sumisas para demostrar su sumisión y disponibilidad ante su Amo o Dominante.

Descripción Física de la Postura

La postura de Espera se caracteriza por los siguientes elementos físicos:

  • Posición corporal: La sumisa permanece de pie con una postura erguida pero sumisa.
  • Piernas: Las piernas se mantienen ligeramente separadas, abriéndolas un poco más que en la posición de atención.
  • Brazos: Los brazos se colocan detrás del cuerpo, generalmente cruzados o con las manos entrelazadas en la espalda baja.
  • Cabeza: La cabeza se inclina ligeramente hacia adelante, en señal de respeto y sumisión.
  • Mirada: Generalmente dirigida hacia abajo, sin contacto visual directo con el Amo, a menos que se le indique lo contrario.

Variantes de la Postura

Existen algunas variaciones de la postura de Espera según diferentes fuentes:

  1. Variación con manos en la nuca: En algunas ocasiones, las manos se colocan detrás de la cabeza con los codos separados, formando un ángulo de 180 grados. Esta variación destaca el pecho y puede ser considerada más provocadora.
  2. Variación arrodillada: Aunque la posición de Espera es típicamente de pie, algunas fuentes mencionan una versión arrodillada donde la sumisa espera órdenes de rodillas con las manos en las rodillas y las palmas hacia arriba.

Significado y Propósito

La postura de Espera cumple varios propósitos dentro de una relación D/s:

  • Disponibilidad: Indica que la sumisa está lista para recibir órdenes y cumplir los deseos de su Amo.
  • Respeto: Transmite un gran respeto y sumisión hacia el Dominante, siendo especialmente apropiada para recibir al Amo.
  • Paciencia y autodisciplina: Ayuda a la persona sumisa a desarrollar paciencia, ya que permite dejar pasar el tiempo de forma contemplativa mientras espera ser usada o deseada.
  • Vulnerabilidad controlada: Coloca a la sumisa en una posición de vulnerabilidad física y emocional que refuerza la dinámica de poder.

Contextos de Uso

La postura de Espera se utiliza en diversas situaciones:

  • Recepción del Amo: Es especialmente apropiada cuando el Amo llega o entra en un espacio.
  • Durante conversaciones: Cuando el Amo está hablando con otra persona, por ejemplo en una fiesta BDSM.
  • En espera de órdenes: Como posición predeterminada mientras la sumisa espera nuevas instrucciones.
  • En protocolos formales: Como parte de los protocolos establecidos en la relación D/s, tanto en sesiones como en el día a día.

Aspectos Psicológicos

Desde la perspectiva psicológica, la postura de Espera:

  • Refuerza la mentalidad de servicio y sumisión de la persona sumisa.
  • Ayuda a centrar la atención de la sumisa en su Dominante y en sus necesidades.
  • Puede generar excitación a través de la anticipación y la vulnerabilidad.
  • Establece un estado mental de receptividad y obediencia.

Consideraciones Importantes

  • Personalización: Cada pareja puede adaptar las posturas según sus preferencias y dinámica particular.
  • Comunicación: Es fundamental que exista una comunicación clara sobre las expectativas y límites respecto a estas posturas.
  • Consentimiento: Como todas las prácticas BDSM, debe realizarse con consentimiento explícito y entusiasta de todas las partes involucradas.

La postura de Espera es más que una simple posición física; es un lenguaje no verbal que comunica sumisión, respeto y disponibilidad dentro de la dinámica BDSM, fortaleciendo la conexión entre el Dominante y la sumisa a través de la disciplina y el protocolo.